Luis David Arroyo
Autopreservación
Lo primero que vi fue el vaso en la mesa y, con el miedo a
morir, me convertí en agua para ver el mundo detrás del cristal.
María Magdalena Martínez Mastretta
Perseguida por la cacofonía de su nombre, se
sintió siempre un eco ajeno reverberando de boca
en boca sin poder llegar a ser nunca ella misma,
sin poder nunca sentirse evocada.
Ser
Cual viento del otoño
para acariciar tu pensamiento
cuando te sientas sola.
Interpelado
La voz que consuela mis lamentos repite en un distorsionado eco incesante
todas mis palabras.
Para Economizar
Sólo porque es gratis,
lloro todas las noches.

