Poema

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Ángeles Morales

Fluye por el aire un caudal de luz y de tiempo:
se enciende el alba en los pájaros del bosque,
emisarios de un nuevo día.
Pero hoy talarán los murmullos de ese bosque,
templo de la música.
Lo reemplazará una cicatriz de edificios,
la mudez definitiva del concreto.

Quizá las próximas generaciones ignoren
qué es un pájaro. Morirá con él
un primitivo preámbulo del paraíso,
y sólo
en un museo
encontrarán sus alados restos:
el arcoíris convocado en el plumaje,
el oro disuelto de su canto
derramado en un infiel parlante
o en algún otro artificio.

Olvido entronizado en la vitrina,
el pájaro será el príncipe de una era ya desecha.

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