CITLALI DOLORES
De día, cuando apenas el sol desea tocar mi ventana,
tus delgados dedos ya tocan la madera de la puerta.
De día, cuando las aves quieren con sus revoloteos empezar,
tus ligeros pasos ya danzan en el acongojado lugar.
De día, cuando los ruidos de la mañana acompañan al sol,
tus risas y cantos alegres acompañan mi despertar.
De día, cuando el aroma a café envuelve la habitación,
el aroma a perfume de rosas se impregna en mis sentidos.
De día, cuando el sol da calor y vida a la tierra,
tú das color y sentido a mi propio mundo
donde tú eres mi sol, mi calor; mi hermana.
